Oportunidades de desarrollo territorial y competitividad turística
El turismo en Arica y Parinacota no puede seguir improvisando. Este documento reseña un marco estratégico y operativo claro para alinear planes, inversiones y actores en torno a un modelo de turismo sustentable y patrimonial, que articula el Qhapaq Ñan, la Cultura Chinchorro, las ZOIT y el Plan de Acción Regional 2024–2026. Si trabajas en turismo, sector público, municipios o proyectos de infraestructura en la región, este análisis te puede ayudar a convertir el patrimonio de Arica en una verdadera palanca de desarrollo territorial y competitividad turística.
Desafíos del turismo sustentable y patrimonial en Arica y Parinacota
El diagnóstico muestra un sector con alta riqueza patrimonial, pero con brechas estructurales: débil posicionamiento internacional, oferta insuficiente y poco diversificada, conectividad vial limitada hacia destinos rurales y altiplano, y estándares de calidad dispares en servicios turísticos. A esto se suma la fragmentación de instrumentos y actores, lo que genera esfuerzos descoordinados entre programas de turismo, restauración patrimonial y desarrollo territorial. El resultado es un uso subóptimo del patrimonio como motor de desarrollo y una capacidad limitada para transformar ventajas comparativas en ventajas competitivas sostenibles.
Marco estratégico – operativo para la gestión turística regional
El artículo ordena el “ecosistema de instrumentos” en torno a tres grandes capas: la Estrategia Regional de Desarrollo (ERD), el Plan Estratégico de Turismo (PET) y el Plan de Acción Regional de Turismo 2024–2026, aprobado por el Consejo Regional en agosto de 2024. Este último opera como brazo operativo: fija objetivos estratégicos (diversificar la oferta con identidad cultural, fortalecer conciencia turística y mejorar infraestructura y conectividad), define ejes de acción (promoción, experiencias, desarrollo de destinos, calidad y capital humano) y articula programas sectoriales, proyectos de restauración y acciones en territorio urbano y rural. En la práctica, es la hoja de ruta para coordinar inversión pública y privada en turismo sustentable y patrimonial en la región.
Articulación entre Qhapaq Ñan, Cultura Chinchorro y ZOIT
El texto posiciona al Qhapaq Ñan – Sistema Vial Andino, la Cultura Chinchorro y las Zonas de Interés Turístico (ZOIT) como “anclas” del relato turístico regional. El Plan de Acción y los instrumentos asociados promueven rutas patrimoniales (altiplano, desierto, Ruta de las Misiones, Camino del Inca) que conectan sitios arqueológicos, iglesias coloniales, pueblos andinos y museos, integrando patrimonio material, paisaje y comunidades en circuitos concretos. Sin embargo, se advierte una brecha clave: pese a que Qhapaq Ñan y Chinchorro son Sitios de Patrimonio Mundial, su gestión turística no está aún suficientemente coordinada desde la autoridad sectorial, lo que diluye su potencial como productos de clase mundial articulados con las ZOIT y con la oferta regional.
Gobernanza, inversión y coordinación de actores
La gobernanza se articula en torno a una red público–público y público–privada donde convergen Gobierno Regional, SERNATUR, ministerios sectoriales (especialmente MOP), municipalidades, CORFO, CONADI, Consejo de Monumentos Nacionales, organizaciones indígenas y comunidades locales. El MOP, vía su Dirección de Arquitectura, Obras Portuarias y Vialidad, asume un rol estratégico: gestiona el Inventario Nacional de Patrimonio Inmueble, ejecuta proyectos de restauración (Catedral, ex Aduana, ex Isla del Alacrán, borde costero, accesos a sitios rurales) y aporta información técnica para priorizar inversiones. El Plan de Acción 2024–2026 funciona como plataforma de coordinación: toma el inventario y los instrumentos previos, los conecta con carteras de proyectos y distribuye responsabilidades entre servicios, permitiendo alinear recursos, tiempos y territorios en torno a una agenda común de turismo sustentable y patrimonial.
Oportunidades de desarrollo
El marco descrito abre una ventana clara de oportunidades: consolidar a Arica y Parinacota como destino sustentable y patrimonial de referencia, apalancando su patrimonio urbano (casco histórico, Morro, ex Isla del Alacrán, museos) y rural (Putre, Codpa, altiplano, pueblos andinos) en una oferta integrada de experiencias. La inversión en infraestructura turística y restauración patrimonial, sumada a rutas temáticas y festividades (Semana Afrodescendiente, Machaq Mara, Muestra Andina, vendimia de Codpa), permite generar empleo, dinamizar economías locales y fortalecer identidad territorial. El cierre de brechas en conectividad, calidad de servicios y coordinación institucional puede transformar estos instrumentos en una ventaja competitiva sostenible, donde el patrimonio no solo se conserva, sino que se convierte en palanca de desarrollo territorial, cohesión social y posicionamiento internacional de la región.
Preguntas y Respuestas frecuentes – FAQ
¿Qué se entiende por turismo sustentable y patrimonial en Arica y Parinacota?
Se trata de un modelo de desarrollo turístico que protege el patrimonio cultural y natural de la región, integra a las comunidades locales en la toma de decisiones y distribuye de manera más equitativa los beneficios económicos del turismo.
¿Por qué Arica y Parinacota necesita un marco estratégico-operativo de turismo?
Porque hoy existen múltiples iniciativas y planes que funcionan de forma desarticulada. Un marco estratégico-operativo permite alinear inversiones, programas públicos y proyectos privados para generar una oferta turística coherente, competitiva y sostenible en el tiempo.
¿Qué rol cumplen el Qhapaq Ñan y la Cultura Chinchorro en este modelo de turismo?
Son dos pilares del relato turístico regional. El Qhapaq Ñan y la Cultura Chinchorro permiten estructurar rutas, productos y experiencias que conectan patrimonio arqueológico, paisaje y comunidades, posicionando a Arica y Parinacota como un destino singular a nivel internacional.
¿Cómo se articulan las ZOIT y el Plan de Acción Regional 2024–2026 con este marco?
Las Zonas de Interés Turístico y el Plan de Acción Regional 2024–2026 entregan la base normativa y programática. El marco propuesto los utiliza como ancla para priorizar territorios, orientar inversiones y coordinar la oferta turística con instrumentos ya vigentes.
¿Quiénes deberían utilizar este marco estratégico-operativo?
Está pensado para gobiernos regionales y locales, servicios públicos, organizaciones comunitarias, empresas turísticas y proyectos de infraestructura que operan en Arica y Parinacota, como herramienta común para planificar, decidir y evaluar la gestión turística.


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