El desarrollo del hidrógeno verde (H2V) en Magallanes, presenta una serie de desafíos significativos que deben abordarse para garantizar su viabilidad y éxito a largo plazo en el ámbito comunitario. Estos desafíos abarcan aspectos técnicos, económicos, sociales y ambientales, y requieren un enfoque integral y colaborativo para superarlos de manera efectiva.

No solo se trata de voluntad o una forma distinta de hacer las cosas u honrar los compromisos, asumiendo el largo legado de aprendizajes con sus errores y aciertos, apropósito de la amplia experiencia en el desarrollo e implementación de proyectos en nuestro país. Se trata también de aproximarse hacia la identificación de otras dimensiones como la interacción, la base o tipo de conflicto y el sustrato o identidad compartida del territorio y sus actores.
Evidentemente que la viabilidad de una industria de esta naturaleza depende también de factores y capacidades institucionales, desde lo local a lo nacional, y por cierto, a factores de oportunidad global. Pero también es evidente que la naturaleza de estos proyectos encierra potenciales conflictos en el territorio y reconocer y atender esas dimensiones de interacción, el conflicto y la identidad que comparten, permitirá aproximar soluciones a una potencial conflictividad socio-territorial.
En este sentido, es destacable el esfuerzo por fortalecer la participación ciudadana en etapas iniciales de la toma de decisiones ambientales que ha venido implementado la autoridad, particularmente con la «Guía para la participación ciudadana temprana en proyectos que es presentan al SEIA«, la cual reemplaza la Guía del SEIA del año 2013. Esta Guía, busca unificar criterios mínimos para la planificación e implementación de los procesos de participación ciudadana temprana (PCT), en el caso de que un titular decida hacerlo de manera voluntaria. Incorpora principios consagrados en tratados internacionales (Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe, entre otros), incorporando expresamente principios orientadores consagrados en dichos instrumentos jurídicos, tales como: Principio de igualdad y no discriminación, de transparencia, Principio de buena fe, principio preventivo y principio de máxima publicidad. De igual modo, se hace un énfasis en desarrollar una perspectiva de género en la participación de asuntos ambientales, vinculando con esto, el principio de democracia ambiental, asegurando con ello la posibilidad concreta de habilitar mecanismos de participación a todos los ciudadanos interesados, de modo que, y tal como lo sostiene la Guía, estos cambios se implementan “En atención a los estándares internacionales en materia de igualdad y no discriminación y al necesario tratamiento que dentro de la evaluación de impacto ambiental requieren los grupos de especial protección o en situación de vulnerabilidad, es que toda medida en materia de participación ciudadana en etapas tempranas de los proyectos o actividades se adoptará considerando disminuir las brechas en el acceso a los derechos y prohibir todo acto discriminatorio”.
Uno de los principales desafíos técnicos es la infraestructura necesaria para la producción, almacenamiento y distribución del hidrógeno verde. Esto incluye la implementación de electrolizadores de alta capacidad alimentados por energía renovable, como la eólica, así como la construcción de instalaciones de almacenamiento y puerto. Además, se deben superar obstáculos relacionados con la eficiencia energética y la seguridad en todas las etapas del proceso de producción y distribución.
En términos económicos, el costo inicial de la infraestructura para la producción de hidrógeno verde, especialmente en regiones remotas como Magallanes y Tierra del Fuego, requiere de inversiones significativas, particularmente para el sector privado, de modo que permita garantizar que sean económicamente viables a largo plazo. El potencial rol de la inversión pública en esta industria es también gravitante. Además, es crucial establecer políticas y marcos regulatorios que fomenten la inversión y la innovación en este sector emergente.
Desde una perspectiva social, es fundamental involucrar a las comunidades locales en el desarrollo del hidrógeno verde. Esto implica establecer procesos de consulta y participación ciudadana bajo altos estándares que permitan garantizar que los proyectos, desde sus fases tempranas, disminuyan las brechas de participación e injerencia, sean social y ambientalmente aceptables y beneficien a las comunidades locales en términos de empleo, desarrollo económico y calidad de vida. En este mismo sentido, importará abordar las preocupaciones y percepciones públicas sobre la seguridad y la viabilidad del hidrógeno verde como una fuente de energía alternativa, aunque esto es más bien una cuestión estructural.
Con todo, desde una perspectiva metodológica, hemos sugerido establecer una matriz de implementación y verificación de los aspectos y directrices contenidas en la Guía para la participación temprana de la ciudadanía en proyectos que se presentan al SEIA. Al efecto, el siguiente esquema puede ser utilizado para desarrollar y fortalecer la participación Ciudadana:
| Instancias de diálogo y convergencia de conocimientos locales y técnicos que enriquezcan la evaluación de impacto ambiental y aumenten la certeza en la toma de decisiones | Resguardar la relación de confianza y buena fe entre los actores que participan en este proceso. | Oportunidades para considerar las características locales, tales como costumbres, sistemas productivos y formas de organización, permitiendo reconocer particularidades de la zona donde eventualmente se ubicará el proyecto | Establecer con claridad la instancia en que la comunidad podrá incidir en el proyecto o actividad, los beneficios sociales que puede generar y el vínculo de estos con el desarrollo local. | Identificar las inquietudes y temores de la ciudadanía sobre un proyecto o actividad, para luego abordar estos asuntos antes de que se conviertan en situaciones complejas o conflictivas. | Fortalecer la calidad de la información sobre el área de influencia del proyecto y otros aspectos que sean pertinentes para una identificación de impactos ambientales más precisa y el consecuente planteamiento de medidas pertinentes. |
Además, existen desafíos ambientales relacionados con la producción y el uso del hidrógeno verde, incluida la gestión sostenible de los recursos naturales y la minimización de impactos negativos en el medio ambiente local. Esto requiere un enfoque cuidadoso en la selección de sitios para la instalación de infraestructura, así como la implementación de prácticas de producción y operación ambientalmente responsables.
En resumen, el desarrollo del hidrógeno verde en Magallanes, Chile, enfrenta una serie de desafíos complejos que deben abordarse de manera integral y colaborativa. Esto requiere la participación activa de múltiples partes interesadas, incluidos el gobierno, la industria, la academia y la sociedad civil, para garantizar que esta industria pueda cumplir su potencial transformador.

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